Menú

Mis investigaciones sobre la Huasteca

Niña llevando maíz

Para la monografía sobre los pueblos y la cultura Huasteca hice un primer borrador en danés, porque mi español, en vocabulario y gramática, no era lo suficiente bueno para expresarme en esta lengua. Para la traducción al español, Silvia me apoyó mucho.

La familia del antropólogo

Centro de la Ciudad de México

Cuando terminé mi trabajo como antropólogo en 1970, en Dinamarca todavía esperaban que el nuevo candidato escogiera un pequeño pueblo en una región alejada y de preferencia sin estar demasiado influenciada por la “civilización”, para continuar el trabajo en México. En esa nueva comunidad, sin contactos ni teléfono, tenía que pasar un año estudiando a “los aborígenes”. ¿Y la familia del antropólogo? ¡Bien, gracias! Tenía que pensar en cómo se podría adaptar.

Antropólogos mexicanos

Antropólogos mexicanos

Nunca tuve duda de encontrarme en un lugar y posición de ensueño, en medio de tanta cultura, tradiciones y belleza natural. ¡Todo a mi alcance! Pero también me asaltaba la sensación de encontrarme solo como un ‘Christian en el País de las Maravillas’.

Toma de tierra y la escuela quemada

Toma de tierra y la escuela quemada

La Huasteca fue y sigue siendo una zona pobre con grandes desigualdades sociales y poco desarrollo económico, lo que naturalmente ha dado lugar a enfrentamientos sociales y políticos. Cuando trabajé en la zona en 1974-1976, muchos a quienes entrevisté me afirmaron que las promesas de la Revolución Mexicana de “tierra y libertad” aún no eran una realidad.

Tamapatz

Tamapatz

Mi segunda comunidad elegida fue Tamapatz. El pueblo se encuentra en las montañas a unas 6 horas a pie de Aquismón, caminando por un sendero en muy mal estado causado por las lluvias y la falta de mantenimiento. Casi siempre estaba lleno de charcos de agua y lodo que se acumulaba entre las piedras que antes formaban parte del pavimento del “camino real”.

Tatacuatla

La escuela de Tatacuatla

A raíz de estas ricas y placenteras excursiones decidí escoger 3 o 4 comunidades indígenas con diferentes economías, lenguas y tradiciones, para hacer estudios más profundos. Una fue Tatacuatla, pequeña localidad con población hablante de huasteco.

Mi trabajo de campo

Estudiar y entender esta vasta región con su gente y culturas diferentes, era el gran desafío al que me enfrentaba. Mi comisión era producir en dos años una descripción etnográfica-antropológica de la zona. Pero, ¿cómo? Me parecía una tarea descomunal. Y más aún, con la nula o poca guía que recibí de la dirección del INI o de DANIDA.

Antropólogo en la Huasteca

El área que abarcaba la operación del Centro Coordinador del INI en la Huasteca Potosina equivale a una cuarta parte de mi país natal, Dinamarca. Consta de zonas naturales y económicas muy diversas. Una gran área es la llanura costera fértil, que se extiende aproximadamente unos 100 km desde el Golfo de México hasta las faldas de la Sierra Madre.

Aquismón

Por suerte me fue imposible encontrar una casa para alquilar en Tancanhuitz, pues el pueblo me parecía ruidoso, sucio y hundido entre las pendientes de la montaña. Mi casa de ensueño la encontré en el cercano poblado de Aquismón, ubicado al pie de las altas montañas de la Sierra Madre. La casa era de madera, y las hojas de sus grandes ventanas no eran de vidrio, sino de madera.

Tancanhuitz

Uno de los nuevos Centros Coordinadores del INI se instaló en el pequeño pueblo de Ciudad Santos, en la Huasteca de San Luis Potosí. Ciudad Santos, originalmente tenía el hermoso nombre indígena de Tancanhuitz, que hasta da gusto pronunciarlo. Como secuela de la Revolución Mexicana, varios pueblos de la zona fueron rebautizados con nombres de los héroes revolucionarios.

Linda Huasteca Potosina

Vista del pueblo de Tamapatz

A decir verdad, mi español no era muy bueno el día que me presenté en las modernas oficinas del INI en la Avenida Revolución de la ciudad de México (y todavía, más de 40 años después, no lo es). Pero pasé las primeras entrevistas con el subdirector Salomón Nahmad. Unos días después me recibió en audiencia el gran antropólogo, el doctor Gonzalo Aguirre Beltrán, director del INI. Al mismo tiempo, el doctor Aguirre era Subsecretario de Educación Indígena, responsable de la educación básica en las comunidades indígenas alejadas.

Instituto Nacional Indigenista

Para no hacer servicio militar, que era obligatorio para los hombres en aquel tiempo en Dinamarca, existía la posibilidad de hacer servicio civil en alguna institución pública. Yo hice mis dos años de servicio civil en el Centret for Udviklingsforskning (Centro de Investigaciones para el Desarrollo) en Dinamarca, organizando un seminario sobre América Latina, que en esa época, con la Revolución Cubana, el Che Guevara y la experiencia de Allende en Chile, suscitaba un gran interés entre los estudiantes críticos e inquietos.

¡Qué viva México!

Terminé mis estudios en Antropología Social en la Universidad de Copenhague en 1972. Por motivos teóricos, mi tesis de maestría se basó en las obras del antropólogo Robert Redfield. Él había hecho su trabajo de campo en el pueblo de Chan Kom, en Yucatán, en las décadas de 1930-1940, con el patrocinio de la Carnegie Foundation; y formaba parte del equipo de arqueólogos, artistas y exploradores que trabajaban en la reconstrucción de Chichén Itzá. Redfield hizo, conjuntamente con el profesor y luego antropólogo Alfonso Villa Rojas, el importante estudio sobre el pueblo de Chan Kom.